El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha: «Rusia atacó deliberadamente un centro comercial en Sumy. Al menos dos personas murieron y otras 20 resultaron heridas.
Atacar un centro comercial supone una elección consciente del objetivo. Rusia sabía hacia dónde dirigía el dron y cuáles podían ser las consecuencias. Moscú demuestra que está dispuesto a seguir matando abiertamente a civiles a plena luz del día porque todavía cree que el mundo volverá a tragarse otro crimen ruso, lo condenará y seguirá adelante.
Esa confianza se está convirtiendo en un arma de Rusia. Hay que destruirla.
Rusia debe ver una relación directa entre cada ataque contra civiles ucranianos y el refuerzo de la respuesta internacional. Esa respuesta debe incluir, entre otras medidas, el fortalecimiento de las capacidades de Ucrania para proteger su espacio aéreo, el endurecimiento de las restricciones a la capacidad de Rusia para producir armamento y el aumento de la presión sobre los recursos que financian la guerra.
La señal tras el ataque contra Sumy no puede limitarse a expresar preocupación. Debe demostrar que cada nuevo ataque ruso hace a Ucrania más fuerte y a Rusia más débil.
A cada ataque ruso hay que responder debilitando la capacidad de Rusia para lanzar el siguiente. Así es como detendremos este ciclo de terror».