El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha: «A plena luz del día, Rusia atacó el edificio de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania, en pleno corazón de Kyiv. Lamentablemente, se ha informado de muertos y heridos.
El cinismo de Rusia no tiene límites. Una institución científica, en la que se encontraban numerosas personas durante la jornada laboral, se ha convertido en otro objetivo del terror ruso.
Rusia amplía deliberadamente los límites de lo que cree que el mundo está dispuesto a tolerar. Cada ataque que queda sin una respuesta firme no hace sino alentar el siguiente.
Nuestros socios disponen de los medios necesarios para cambiar este cálculo. Ucrania necesita urgentemente más misiles interceptores para proteger nuestras ciudades, sanciones más severas que priven a Rusia de los recursos necesarios para continuar su guerra y una mayor presión sobre todos aquellos que ayudan a Moscú a mantener en funcionamiento su maquinaria de muerte.
Rusia debe comprender que cada ataque tendrá consecuencias. El precio de los ataques contra la población civil de Ucrania debe llegar a ser insoportable para el agresor.
También hacemos un llamamiento a la UNESCO — organización cuyo mandato incluye, entre otras cosas, la protección de la ciencia y de la comunidad científica— para que prive al Estado agresor del derecho de voto y del derecho a ser elegido para formar parte de cualquier órgano rector o de trabajo».