El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha: «El terror ruso no se detiene ni un solo día. Esta mañana, un dron FPV ruso ha impactado contra un autobús de pasajeros en el distrito de Nikópol, causando la muerte de al menos cinco personas y dejando otras siete heridas. Hoy Rusia también ha atacado un tren de pasajeros que cubría la ruta Kyiv–Mykolaiv. Los pasajeros y la tripulación fueron evacuados a tiempo.
Estos ataques responden a una misma lógica deliberada. Las fuerzas rusas atacan trenes de pasajeros, locomotoras, estaciones y líneas ferroviarias, plenamente conscientes de su importancia para la población civil, las evacuaciones y la economía de Ucrania. No se trata de daños colaterales. Es una persecución sistemática de personas y un intento de paralizar la vida civil.
La respuesta internacional no puede ser intermitente cuando el terror ruso es diario. Cada ataque ruso debe traducirse en una nueva presión. Cada ataque debe conducir a nuevas sanciones contra los ingresos de Rusia, sus tecnologías, su producción y sus cadenas de suministro. El coste de la agresión debe aumentar cada día mientras Rusia continúe con ella.
Rusia debe perder la capacidad de continuar este terror. Ucrania necesita ahora más sistemas de defensa aérea e interceptores, mientras que la maquinaria militar rusa, su producción y su financiación deben ser objeto de una disrupción sistemática. Si Moscú elige la escalada cada día, la presión sobre Moscú también debe aumentar cada día».